Tú, la más fausta de mis casualidades
la más bella hora de mis dias incalculables
la mas perfecta figura y la mas recta,
la mas geometrica, la mas correcta.
La palabra que mas me cuadra
en estos versos imprudentes,
la linea que me emociona
en este cuadro decadente.
La idea mas demente
y la menos incoherente
en esta mi percepcion
este cosmos sin razon.
El unico, el señero
el mero caballero
que salva a la doncella
fria y firme leguleya.
Eres ese diafano elemento bivalente que camina como vago entre mi hermisferio norte y sur del cerebro. Turbio y lento, con sigilo rebuscado giras a buscar un nervio que morder, que pelliscar para que grite, y revientas mi nervio patetico. Me ciego y tus pasos entre lineas me rodearon de stockolmo como un anillo de papel. Ese llanto seco con el que asisto a duras penas a esos cursos de antropología cae al monocromatico suelo como de dibujos animados, dejando en mi mas que el sonido de bruscos ronquidos en mis oidos. Luego muerdes algu nervio cardiaco de entre tantos con esa agudeza que te llama, siento entonces ansiedad de cayar esos crujidos decrecientes deferentes delincuentes dementes demulcentes. Que se callen. un segundo despues , y ahi calumneante en mi organo cardiaco inmovil haces uno de esos de tus pragmaticos trucos de magia con un usual sobrero negro hormiga y sacas de alli todo. me sacas junto con kilos de tú y de tus erizados cabellos negro azabache, junto con tu nariz chueca y tu sonrisa torcida y esos ojos con un brillo como de un sol vacío a medio dia, a plenas doce del día, a plena hora de comer. y se me olvida ese nervio patetico pues con tu alargada voz tan formada y tan esmerada todo me pasa desapercivido. entre rizos de asfalto quemados con el sol todo es secundario, hasta mi ceguera y tus maravillosos trucos de magia.
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