
Lucy se traga todo para que tu partas sin pesares, Lucy te dice que no pasa nada cuando sólo le pasas tu. Lucy te miente y tu sabes, y no te importa.
Lucy camina lento y tú demasiado rápido, y cuando ella se te adelanta y te espera, le pides que no lo haga, que no te espere. Cuando ella se adelanta y se aleja, le dices que no, que no se vaya, que no te deje. Tu sólo quieres tener a Lucy en la incertidumbre de un medio camino. Tu sólo quieres detener a Lucy. Déjala.
Lucy lleva muestras y muestras de pesares colgando de sus dedos, colgando de sus ojos, y si tu pudieras los cortarías, pero no puedes pero no quieres. Tu paso sólo te permite cortar tus pesos y es que tu paso no es el de Lucy, porque tu no se lo permites. Quieres una vida que Lucy interrumpe. Quieres una vida y Lucy te interrumpe.
Lucy te pide y tu huyes. Lucy te encuentra y tu huyes. Lucy se canso de buscar y tu le dices que no lo haga. Esque Lucy ya no te entiende. Esque Lucy ya no se cura.
Lucy tiene una extraña enfermedad que no la deja en paz. Quiere huir a donde nadie la vea jamás. Quiere gritar a donde nadie la escuche jamás. Quiere sentir donde nadie la sienta. Quiere querer a donde nadie la quiera más.
Lucy tiene una extraña enfermedad que ya no la va a dejar. Y ella esta buscando la cura porque se quiere curar. Ella ha empezado a buscar, pero esta atorada, esta atada por el cuello que la aprieta lentamente.
Lucy encontró la mejor cura, pero a ti se te olvido decirle que su enfermedad ya no tiene sanación, ya no puede remediarlo, ya no puede arrepentirse. No hay tiempo de redención Lucy ya no se curará.
Es momento de que te vayas de Lucy.
Es momento de que te vayas Lucy.
Lucy tiene una extraña enfermedad, que ya no se puede curar.








